Los efectos de la apertura sobre el crecimiento pueden
ser muy diferentes para cada país, según sea su situación previa a la apertura
y los supuestos que se adopten sobre grados de difusión tecnológica a nivel internacional. Se pueden plantear
entonces distintas hipótesis alternativas que interesa observar especialmente
desde la perspectiva de los países periféricos:
1) Niveles tecnológicos similares o diferentes entre los
países en que tiene lugar la apertura: esto estará muy ligado a si el comercio
es Norte-Norte, Norte-Sur o Sur-Sur.
2) El grado en que existe libre circulación de ideas,
diseños o innovaciones entre los países y dentro de los mismos.
3) Las dotaciones existentes de capital
humano.
4) Las ventajas comparativas
existentes, previo a la apertura.
5) Las preferencias intertemporales
de los agentes económicos: el efecto “impaciencia” (trade off entre consumo
presente y consumo futuro arbitrado por la tasa de descuento).
En el caso del comercio entre países tecnológicamente
similares, la apertura generará efectos de crecimiento en la medida en que
exista la libre circulación de ideas, que evitará los esfuerzos redundantes en
materia de investigación y desarrollo a nivel local. Por el contrario, de no existir el libre
flujo de ideas, el comercio no afectará a la tasa de crecimiento a menos que
los nuevos bienes importados permitan incorporar el conocimiento corporizado en
ellos.
Si la apertura tiene lugar entre países con tecnologías
diferentes, cabe preguntarse si sus efectos serán beneficiosos para todos los
países o si puede haber perdedores en el largo plazo. Esto estará ligado a cual es la fuerza
directriz del progreso tecnológico y a la importancia relativa de los derrames
de conocimiento a nivel internacional y doméstico. Como se vio en la sección anterior, dicha
fuerza puede estar ligada a la realización formal de investigación y desarrollo
o a los procesos de learning by doing.
Si se asume un proceso de learning by doing en el que
las empresas aprenden a través de la experiencia de otros productores
domésticos más que de firmas localizadas en el exterior, el conocimiento de un
país se desarrollará en función de su actividad industrial local. En este caso
una ventaja tecnológica inicial se irá autoreforzando y ello generará mayores
tasas de crecimiento.
Si
se asume la otra alternativa, en que existen rendimientos
decrecientes en los procesos de learning by doing que hace que los mismos
lleguen a agotarse en los distintos sectores después de un tiempo, se encuentra
que algunos sectores presentarán mayores niveles de progreso tecnológico que
otros. Entonces, ante un proceso de
apertura, el país que ha adquirido una ventaja comparativa en esos sectores
tecnológicamente más dinámicos (en los que el proceso de aprendizaje se
mantiene) tenderá a especializarse en dichos sectores y a reforzar su tasa de crecimiento, que será
mayor que la de los países más atrasados
tecnológicamente. Si bien estos últimos
se encontrarán con que gracias al comercio pueden importar los bienes avanzados
del país líder, al mismo tiempo quedarán relegados hacia las tecnologías menos
progresivas. Por lo tanto no hay ninguna seguridad de
que los países más atrasados tecnológicamente alcancen ganancias netas a partir
del comercio.
Fuente:
Si descargas el Libro en documento Word, podrás verificar que la fuente está en las páginas 24 - 28
El siguiente enlace nos lleva a un Estudio Público, realizado por Sebastián Claro, este habla sobre "Oportunidades y desafíos para Chile de la Apertura Económica en China"
Para poder visualizar el Estudio completo, debe hacer click en bajar archivo, el cual se descargará en formato pdf.